domingo, 20 de mayo de 2007

Sobre garabatos

Yo garabateo
Tu garabateas
Nosotros garabateamos

En fin, todos garabateamos

Pero, la cuestión es...que es en realidad un garabato?
Entre las definiciones oficiales encontramos las siguientes
(je je je es que me gustan las definiciones) :

Palabra de origen prerromano...(guau)que puede significar:
1. m. Instrumento de hierro cuya punta forma un semicírculo. Sirve para tener colgado algo, o para asirlo o agarrarlo. ummm no nos interesa 2. m. Soguilla pequeña con una estaca corta en cada extremo, para asir con ella el manojo o hacecillo de lino crudo y tenerlo firme a los golpes de mazo con que le quitan la gárgola o simiente. interesante 3. m. Rasgo irregular hecho con la pluma, el lápiz, etc. IMPORTANTE!! 4. m. Arado en que el timón se sustituye por dos piezas de madera unidas a la cama, que permiten que haga el tiro una sola caballería. una vez más, un dato curioso pero irrelevante 5. m. Garfios de hierro que sujetos al extremo de una cuerda sirven para sacar objetos caídos en un pozo. (bis) 6. m. palabrota. inesperado... 7. m. coloq. Cuba. Persona jorobada, contrahecha. 8. m. coloq. p. us. Aire, garbo y gentileza que tienen algunas mujeres, y les sirve de atractivo aunque no sean hermosas. ...quien diria 9. m. pl. Escritura mal trazada. y una vez más...IMPORTANTE!!!


Ahora bien, luego de haber pasado por este interesante viaje etimológico creo que es importante que pensemos en la definición que yo he escogido para la palabra, al fin y al cabo es mi blog...
Bueno, para mi GARABATO es una idea
Asi de simple
Si consideramos las definiciones #3 y #9 podemos observar de donde origina mi interpretación. Sin duda, cuando hacemos un dibujo irregular y hacemos una escrituraxtraña es porque algo más está en nuestra mente.
Un garabato es el producto de una idea, es el producto de un pensamiento particular.
No siempre un garabato es deforme, los hay de todos tipos y formas, dudo también que todos los garabatos sean feos, algunos son obras de arte.
Siendo que un garabato es la manifestación de una idea (al menos según mi concepto) casi cualquier cosa puede ser un garabato.
Un garabato es una idea
Sin embargo, creo que lo que diferencia a los garabatos de las ideas gorditas, peludas y fascinantes es que los garabatos apenas son... o sea acaban de nacer, están flaquitos flaquitos todavía necesitan mucho para ser ideas bien hechas.
Se esconden en la libreta a la par del telefono, en la esquina del cuaderno de aquella clase aburridísima. Algunos se van a quedar ahi, la gran mayoria son felices maullando...digo estando quietitos como garabatos.
Otros tienen aspiraciones ideales...o sea de ideas, y llegan a serlo...claro su vida como ideas es otra historia. Incluso existen los que no están interesados en ser ideas, pero sirven como inspiración...
Pero bien, yo creo que esos son los garabatos. Por eso nunca hay que mirar con desagrado las rayitas de los cuadernos, los colochitos, las palabras sueltas, los esbozos de poema, de articulo, de plano, de maquina de hacer palomitas con rayos laser... los garabatos son valiosos!!! son nuestros sueños despiertos, nuestras fantasías!!!...son las inspiraciones libres de aquella neurona perezosa pero genial!!!

Bueno, creo que acá acabo con mi garabato de hoy. Creo que tanto él como yo, despues detanta paja, estamos exhaustos.





martes, 1 de mayo de 2007

¿Abandonar mi pueblo?

Se dice que las comunidades alejadas del área metropolitana de nuestro país carecen de verdaderas posibilidades para el desarrollo profesional

Soy de Turrialba, y nunca he sentido vergüenza ni duda en decirlo. No hay nada que me llene más de orgullo que las pequeñas o grandes conquistas de mi valle, cuna de poetas y músicos.
Si bien no nací en “la campiña”, los años de la escuela y el colegio los pasé en Turri. Me aprendí el canto regional el Turrialbeño, fui al parque en las noches y falté a clases por inundaciones; puedo repetir de memoria una buena parte de los versos de Debravo y nunca sentí pena en que mis familiares josefinos me dijeran “azucarera”.
Sin embargo, llegó el momento en que tuve que ir a la universidad, y ninguna de las ofertas de la sede regional eran de mi gusto. Resultó entonces que vine a parar a la capital, a escasa hora y media de mi pueblo.
A pesar de eso, durante los últimos 5 años que llevo de estudiar, he viajado religiosamente todos los fines de semana de vuelta a Turrialba. Nunca he sentido pereza ni molestia de hacerlo, porque la verdad es que me hacen falta las montañas verdes y la familiaridad de la gente.
El asunto es que ahora cuando me falta tan poco para graduarme mucha gente me ha dicho que ahora si voy a tener que abandonar mi pueblo.
Igual que muchos de mis amigos y amigas que también están estudiando me he dado cuenta que para desarrollarme como profesional difícilmente encontraré un espacio en Turrialba.
Hoy por hoy, Turrialba ha dejado de ser la ciudad floreciente que fue en la época del ferrocarril o inclusive cuando era la puerta al Atlántico. Igual que muchas otras ciudades de nuestro país, cayó en el olvido. Tan cerca pero tan lejos de la capital, dejó de ser una prioridad.
Mi ciudad es ahora un pueblo dormitorio, donde todos los profesionales y con ellos todo su conocimiento, se quedan en San José.
Sucede entonces que el desarrollo que quisiera para mi cantón nunca llega, son muy pocas las personas que luego de estudiar y ser profesionales logran ubicarse en Turrialba. Igual sucede en otras zonas del país, muchos quienes como yo sueñan en cumplir sus metas estudiando y educándose terminan ubicados en el Valle Central.
Ahora bien, ¿qué se puede hacer? Yo creo que en definitiva no podemos sólo culpar a la centralización de los servicios y la educación; ya que un papel fundamental en esta problemática lo constituye nuestra falta de iniciativa.
Lo que queda es mirar a nuestros pueblos con otros ojos, no como la cuna de nuestros recuerdos que en cierto momento nos van a quedar “pequeños”; sino como verdaderos espacios para desarrollarnos profesionalmente.
Tomar la iniciativa y abrir nuestros espacios es la única salida que veo, dejar de subestimar a nuestros pueblos y más bien explorar y explotar todo su potencial.
Abrir nuestro propio campo en el lugar que nos vio crecer no sólo coopera con nuestro desarrollo personal sino con la comunidad que amamos.
Por tanto, ahora, cuando ya casi me graduó pienso que no voy camino abandonar mi pueblo, al contrario, mi camino ahora se dirigirá a encontrarlo desde una perspectiva diferente.